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"EL PREGONERO"..., NOTICIAS DE RIVAS VACIAMADRID

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NOTICIAS DEL PROGRAMA "EL PREGONERO"
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Rivas Vaciamadrid, 28 de abril de 2020

 

“TONTOS DEL BULO” y “APROVECHAMUERTOS”.

Hemos pensado mucho al redactar este escrito. Hemos sopesado mucho los pros y  contras. Entendemos muy bien que la situación no es para tirarse los trastos a la cabeza y, tal vez, generar posibles desuniones y cabreos vecinales. Sabemos que nadie es perfecto, pero cuando la hipocresía rebosa, la acción engaña y el cerrilismo es ley, no quedan más pelotas que decir las verdades del barquero.

 

El 25 de abril salimos a los balcones, como siempre, a aplaudir. Luego oímos desde algunos ventanales y en la tele, el “Grandola, vila morena” canción que se convirtió en un símbolo de la revolución de los claveles y de la democracia en Portugal, o el “Bella ciao”  un himno partisano cantado por los antifascistas que lucharon en Italia durante la II Guerra Mundial contra Hitler y Mussolini. Nuestro himno de confinamiento es, sin lugar a dudas, el “Resistiré” del Dúo Dinámico, con una estimulante letra de Carlos Toro y que está resultando unitaria en la conciencia de los confinados/as.

 

También, por los balcones, había pasado el 14 de abril y su “himno de Riego” aceptado por unos, vilipendiado por otros, cual himno nacional al uso. Y surgió la polémica ¿porqué, Portugal, Italia,…, tienen su canción de unidad y reconocimiento y nosotros, hasta ahora, no?. Y apareció la respuesta: porque ellos enterraron a su dictador o vivieron su victoria contra el fascismo y nosotros, no supimos o no pudimos acabar con el franquismo, no ganamos nunca la batalla, y todo quedó bastante atado y bien atado. Y de aquellos mimbres esa prepotencia de algunos por considerar que solamente ellos son españoles de pro e imprescindibles en la gobernación del país.

 

Así que, al contrario de otros países europeos en donde la política ha rebajado su “votitis” y su sentido común navega con la normalidad necesaria en estos momentos de peligro humanitario, aquí nos han aparecido dos movimientos carroñeros indignos, insolidarios y hartamente generadores de división: los tontos del bulo y los aprovechamuertos.

El tonto siempre ha sido un personaje popular en la historia española. El  “tonto del bote”, “tonto del culo”,  “tonto de capirote”, “tonto del haba”. Tontos peores son el “tonto de la cabeza a los pies”, o viceversa, “de los pies a la cabeza”, que ese es un mentecato de cuerpo entero. Si se quiere ir más allá en la expresión procaz, podemos recurrir al “tonto de los huevos” o al más rotundo “tonto de los cojones”. También “tonto del pijo” mas provinciano. Incluso políticamente hay el “tonto útil”, “tonto del voto”.

Y ahora, en época de redes sociales, hay que añadir el “tonto del bulo”. Es una persona simple de poca inteligencia que reenvía mensajes falsos y tendenciosos. Se mueve por afán de protagonismo, por el odio, sobretodo político, para hacer daño, o por hacer, sencillamente, el imbécil.

Todo ello aderezado con voces en off que hablan de “arrestos domiciliarios hacia la gran cárcel chavista con cartillas de racionamiento”. Y apoyándose, sonrientes, pletóricos de su gran sapiencia, en que lo mejor para acabar la pandemia es bajar impuestos a los ricos, banderas a media asta, lutos, corbatas negras y minutos de silencio.

Y ahí aparecen, de negro, cariacontecidos, transitando el camino allanado por los patanes anteriores,  pero sin ninguna propuesta real, oportuna y efectiva, los “aprovechamuertos”.

Se ha oído en el Congreso de los Diputados, que algún día se han contabilizado más víctimas que en cinco atentados del 11M o que llevamos sumados más muertos que hubo en Dunkerque. Todo esto dicho como si los demás tuviéramos la culpa que hay que achacarle al covid-19, como si solo ellos sufrieran por las muertes de nuestros amigos y familiares. Todo esto dicho, olvidando que hasta el 14 de marzo, aquí en Madrid, la sanidad era cosa del gobierno autonómico desde hace 25 años por los menos. Basta de usar nuestros muertos para buscar votos. Basta.

Sigamos recogiendo el “resistiré” como himno de homenaje y pelea, hagámosle transversal. No queremos modas, queremos sanidad pública.

Salud y comunicación desde EL PREGONERO, programa informativo de Radio Cigüeña.

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