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"EL CINE"..., COLABORACIÓN DE LA CASA DE ANDALUCÍA DE RIVAS VACIAMADRID

cada quince días una película comentada

colaboración de la "Casa de Andalucía de Rivas Vaciamadrid"

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HIENA, EL INFIERNO DEL CRIMEN

Gerard Johnson

 

Entre corruptos anda el juego

¡Y no se salva ni Dios! Porque seguir los pasos de Michael Logan (Peter Ferdinando), policía londinense, corrupto hasta los huesos, alcohólico, drogadicto y cruel a más no poder, es sumergirse en un mundo en el que perseguir y dejar hechos unos zorros a los maleantes, sobre todo si son emigrantes albaneses como los dos hermanos Kabashi (Orly Shuka y Gjevat Kalmendi), sirve también para que los representantes de la ley y el orden metan la mano hasta el hombro y llenen sus bolsillos de buenísimos Euros. 

Pero la connivencia entre pasma y mafia se rompe cuando la fina sensibilidad afectiva cubre de pena, penita, pena, el corazón de Michael porque los dichosos albaneses, aún más crueles que los policías, han hecho trocitos el serrano cuerpo de su socio en los apaños drogo-monetarios, el  turco Akif (Mem Gerda).

Dudas de un director 
Son muy normalitas, porque ésta es la segunda película del inglés Gerard Johnson. Y con tan corta trayectoria no se puede adquirir un ancho catálogo de recursos expresivos, a pesar de que el festival de Sitges dictara que la película es el no va más del horror. Y por eso mete un poquito de Martín Scorsese por aquí, otro poquito de Danny Boyle por allá, otro oquito de Guy Ritchie por acullá, una pizca de Abel Ferrara por el centro, y un  mucho del muy manierista director de “Drive” o “Bronson” por todos lados lo que, dicho sea de paso, le ha valido los elogiosos elogios del mismísimo Nicolas Winding Refn.

Y si tantos “homenajes” hacen dudar de la capacidad expresiva de Gerard Johnson, son más las secuencias que levantan sospechas sobre cuál es la postura del director respecto a la violencia y a la sordidez del mundo que nos presenta. No podemos saber si el rodaje de una cruda y espeluznante violación, de varios baños de sangre, o de tres tíos forzudos sierra en mano descuartizando el cadáver del turco, (incluido primerísimo primer plano de miembro saltarín cortado por la sierra), se mueve por la repulsión que el director siente ante el Mal y nuestra relación con él, o por la fascinación del hecho.

(Y hablando de corrupción: intento imaginarme al señor Rajoy, sierra en mano, haciendo cachitos a Pedro Sánchez. Y no lo consigo. Mi imaginación valenciana no da para más que un “ninot” fallero que me hace reír)

El espectador que vaya al cine por algo más que por pasar el rato, en “Hiena” estará ante una disyuntiva a la que no podrá dar una respuesta convincente, por lo que las dudas continuarán. Nunca sabremos si el policía bueno se mueve por aspiración a redimirse o por necesidad de escapar. Y el violento corte a negro del final nos deja completamente a oscuras. Así que tampoco hablaremos de emigrantes, (o refugiados), delincuentes o terroristas, no sea colsa que venga madame Marie Thérèse Le Pen.

Y si eso fuera poco el espectador observará que, según qué secuencias, las simpatías del film no van por barrios, sino por momentos. A veces las simpatías se inclinan por la pasma y otras veces se inclinan por los delincuentes. Y es que la película pone sus ruedas sobre groseros raíles que se basan en una jerarquía de los crímenes la cual dirige las simpatías hacia delincuentes o hacia policías.

Pero eso sí. Como de manierismo se trata hay que poner la fotografía sucia (para reflejar la suciedad del ambiente), la luz turbia y la música asfixiante. Queda la mar de "apropiado". Y no hablemos ya de la puesta en escena, o del baile de san vito de la cámara.

Y llegados a este punto el espectador puede preguntarse: ¿hay algo personal, del señor Gerard Johnson, en esta película? ¡Pues vaya usted a saber! Tengo la sensación de que Gerard Johnson es un epígono de los epígonos de Fritz Lang, Robert Siodmak, Michael Curtiz o Billy Wilder. Y yo me quedo con los maestro originales.

Pero el festival de Sitges dictat: ¡Praemium!.

¡Así va el festival de Sitges!

Vicente Parra Fenollar

enlace directo al comentartio en la web de la casa de Andalucía de Rivas Vaciamadrid

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