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"EL CINE"..., COLABORACIÓN DE LA CASA DE ANDALUCÍA DE RIVAS VACIAMADRID

cada quince días una película comentada

colaboración de la "Casa de Andalucía de Rivas Vaciamadrid"

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YVES SAINT-LAURENT

de Jalil Lespert

De mosquita muerta al desorden emocional

Así se podría considerar la trayectoria de uno de los más grandes modistos que ha dado el rutilante mundo de la moda: el “pied noir” Yves Saint Laurent, cuyo “biopic”, (antes se llamaba “biografía”), ha realizado el francés Jalil Lespert, hijo de otro gran pied noir”.

Desde que el timidísimo Yves Saint Laurent, (Pierre Niney), llega a París desde su Orán natal y se hace cargo, con 21 años, de la firma “Christian Dior” en 1957, conoce al gran animador cultural Pierre Bergé, (Guillaume Gallienne), de quien se enamora y hace socio, hasta su desorden emocional final y su muerte por cáncer cerebral en Junio de 2008.

 

Pierre Bergé se confiesa

Bergé conocía bien a Saint Laurent. Amantes y socios durante cincuenta años de convivencia en su fabuloso piso de Babylon, Bergé bendijo el proyecto de Jalil Lespert, abrió al director las puertas de la Fundación Bergé-Saint Laurent poniendo a su disposición documentación, diseños, vestidos y lo que hiciera falta, para hacer esta biografía. Se puede, por tanto, considerar canónica.

¿Pero es el verdadero Saint Laurent lo que se nos da en esta película? Creo que no, pues se percibe que Bergé aletea sobre toda ella desde principio a fin. Es Bergé, con sus cartas publicadas por Gallimard o por su propia narración al director, quien dibuja y define a este Saint Laurent. Es “su” Saint Laurent, genio titánico de la moda, visto y vivido por el amante y socio. Es realmente Bergé quien se nos ofrece en esta película.

Esta intromisión de Bergé dota de una curiosa cualidad a esta película. Evita que el director Lespert se deslice hacia la hagiografía que siempre proporciona la admiración del genio y, en este caso, del acaramelamiento, el glamur y el papel cuché propios del mundo de la moda. Esta es una película cruda y, en ocasiones, dura. Lespert plasma en pantalla los demonios interiores y la inseguridad de Saint Laurent: tímido, ansioso, maníaco-depresivo que tuvo que ser internado en clínicas y pasar el calvario del electroshock, drogadicto, alcohólico… especialmente en la segunda  parte de su vida. Y a su lado el segurísimo Bergé, ideador, promotor, sostenedor de la creatividad del genio y del negocio.

Lespert tiene el coraje de evitar el respeto reverencial para mostrar el lado oscuro de ese binomio genial e inescindible Saint Laurent-Bergé, especialmente su pasión volcánica, pero no exclusiva, narrando sin morbosidad las grandes traiciones amorosas de ambos personajes. Borrascosas traiciones que les valieron una gran inestabilidad sentimental, pero  no amorosa: Bergé echándose en brazos de la  modelo preferida de Saint Laurent, Victoire Doutreleau (Charlotte Le Bon) y Saint Laurent recorriendo los “quai” del Sena en busca de chavales drogatas y prostitutos.

Pero Lespert, en ocasiones, peca de pudibundez, como en la secuencia en la que Saint Laurent, en su casa de Marrakesh, descubre a Bergé acostado con un chaval marroquí. Es como si Lespert temiera ir demasiado lejos y herir la “buena educación” de los espectadores. Aunque hay que decir que ni tiene la mayor importancia ni le ha servido de nada, pues la crítica, desde el momento de su proyección en la Berlinale, se ha cebado con el director. Por su academicismo y porque seguramente esperaban un Saint Laurent más genio y menos persona. Quizás no han comprendido que era Pierre Bergé quien se confesaba, circunstancia que hace sumamente atrayente esta película.

Soberbios los dos actores. Y es que pertenecer a la vieja “Comédie Francaise” marca. Pierre Niney casi nos hace creer que es el propio Yves Saint Laurent que ha resucitado. Sus gestos, su m irada, su forma de andar, su timidez, su delicadeza… Guillaume Gallienne crea un Bergé seguro, emprendedor de verdad (no rajoyano), duro y tierno a la vez… Y un terder actor, Xavier Lafitte, introductor de Saint Laurent en el mundo gay parisino y siempre metido en la cama de cuanto diseñador de moda asomara su nariz por la “cité lumière”.

Y una curiosidad: ¿por qué tantos hijos de famosos han participado en esta película? Victoire está interpretada por Charlotte Le Bon, hija mayor del líder de “Duran Duran”. Laura Smet, hija de Johnny Hallyday, interpreta a Loulou de la Falaise. Betty Catroux está interpretada por Marie de Villepin, hija del ex Primer Ministro Dominic de Villepin. Karl Lagerfeld está interpretado por Nicolai Kinski, hijo del gran locuelo Klaus Kinski. Y no sé si alguno más se me escapa. La verdad: es como tener entre las manos la revista “Hola”.

Pero la película es buen cine a pesar de su academicismo. O por eso..

Vicente Parra Fenollar

enlace directo al comentartio en la web de la casa de Andalucía de Rivas Vaciamadrid

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